Alvaro Arias
28 marzo, 2026
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El 25 de Febrero de este año, SANTIAGO LEONEL IBAÑEZ de 18 años, quien hace unos volvía de trabajar del sur del país para visitar a su familia en Pichanal, fue asesinado por la Policia, a partir de un supuesto operativo antidrogas en el que se allanaba la vivienda de un hermano de la víctima en Barrio Tres Palmeras, en el límite con Barrio Nueva Jerusalen.
Hay que decir que es una zona donde la violencia policial desmedida, sobre jóvenes y adolescentes es una constante, una práctica completamente naturalizada e invisibilizada. Por lo tanto, nunca se denuncia.
El día del operativo, en horas de la noche, SANTIAGO ni siquiera estaba en la vivienda allanada; estaba a distancia de una cuadra cuando el operativo se realizó, junto con otros jóvenes que se acercaron. Sin embargo, con la excusa de que se arrojaban piedras, los uniformados utilizaron armas largas con perdigones de plomo, no para disuadir a la gente que se acercaba al lugar mediante disparos al aire, sino apuntando a la altura del cuerpo, como quedó acreditado en la investigación penal.
El desenlace no podía ser otro frente a tan malicioso proceder y SANTIAGO recibió un impacto de bala en su costilla derecha, falleciendo de manera casi inmediata.
Desde ALFA nos encontramos asistiendo a la familia de SANTIAGO como parte querellante con el fin de que la causa se investigue con participación de la familia de SANTIAGO y se visibilice, sabiendo la asimetría que hay entre la Policia y la gente de barrios de zonas vulnerables.
Recientemente, como parte de una maniobra para amedrentar y disuadir a la familia de SANTIAGO en su búsqueda de justicia, nos enteramos de que están buscando imputar y detener también a sus hermanas (quienes fueron las que denunciaron públicamente el homicidio y se presentaron con nosotros para poder ver las actuaciones penales), buscando involucrarlas en una causa por drogas de la que nunca formaron parte, tan solo por ser hermanas de su hermano allanado.
Por ello nos vemos en la obligación de denunciar y visibilizar esta situación, para que se sepa que la Policía se sigue cobrando vidas de jóvenes en las zonas marginadas de nuestra Provincia, pero de ellos no se habla ni nadie visita a sus familias. Todo lo contrario, si quieren hablar, se buscará silenciarlas.
No será este el caso. Exigimos que se investigue, se responsabilice y detenga a los efectivos involucrados en la muerte de SANTIAGO y que el Estado se haga responsable frente a la familia por este nuevo caso de gatillo fácil.
Queremos justicia