En el año 2020, en plena pandemia, uniformados de Infantería que venían persiguiendo a un grupo de jóvenes en Barrio 20 de Febrero, comenzaron a disparar con postas de goma y marcadoras contra el domicilio de Mirta, quien estaba durmiendo en su casa esa madrugada, debido a que su hijo era uno de los jóvenes que venia siendo perseguido.
Ella se levantó por el ruido y en ese mismo momento uno de los uniformados introdujo su arma por la rendija del portón de la vivienda y comenzó a disparar al interior de la casa, sin ningún tipo de consideración y sin saber qué otras personas, además de las que perseguían, podrían estar en la casa.
Así, descargó un disparo de posta de goma a una distancia menor a tres metros sobre Mirta, que recién se levantaba, mutilándole uno de sus ojos. También dispararon sobre uno de sus hijos, causándole diversas lesiones en el cuerpo. Luego hicieron como si nada y se fueron sin identificar ni demorar a nadie. Y, sobre todo, sin prestar ningún auxilio después de lo ocurrido.
No era la primera vez que desplegaban operativos brutales en la zona y Mirta no fue la primera víctima de este tipo de atropellos en la familia y en la zona. Pero si fue la primera en iniciarle juicio por daños y perjuicios a la Policía y en seguir como querellante la causa penal en contra de los agresores y desde ALFA venimos representando a Mirta desde el inicio.
Actualmente la causa penal tiene el juicio oral en ciernes para Octubre y hoy, después de mucha insistencia, planteos y mas de un pronto despacho, salió la sentencia en la parte civil (dictada por el juzgado Contencioso Administrativo 1° Nominación) en la que se determinó la responsabilidad civil de la Policía (aun cuando todavía no media sentencia penal, por tratarse de un responsabilidad objetiva por sus dependientes) y se la condenó a pagar una indemnización en favor de Mirta.
Es un paso importante, porque la causa no quedó en la nada, porque se pudo determinar la responsabilidad de la policía y se logró llegar a la instancia de juicio oral en lo penal, pero no estamos conformes, porque entendemos que la indemnización se quedó muy corta y por ello, en los próximos días apelaremos la sentencia, exigiendo un monto mayor.
Mirta es actualmente una compañera en la lucha contra las causas de gatillo fácil y su lucha personal seguirá y seguiremos acompañándola desde ALFA.
Agradecemos a Mirta y a los compañeros de la Red por la Defensa de Derechos Humanos que confiaron en nosotros y ofrecieron su apoyo en estos años de juicio.





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